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Tumores mamarios en perras y gatas

¿Qué son los tumores mamarios?

Son la neoplasia más habitual en perras y en gatas .

Se trata de un sobrecrecimiento del tejido mamario que puede ser begino o maligno. Esto sólo se sabe cuando se hace una biopsia y se analiza el tejido pero en las gatas suelen ser más malignos (el 90%) que en las perras (el 50%) .

Los más pequeños se detectan en las visitas rutinarias (vacunas, desparasitaciones, etc), por eso es importante hacer una buena exploración cada vez que se acude al veterinario.

Los tumores mamarios son casi siempre en hembras pero puede haber algún caso de un macho que desarrolle quistes mamarios, aunque suelen ser benignos.

Es importante recordar que «benigno» no significa «bueno» , sino que significa «no es tan malo como uno maligno», pero igualmente se deben extirpar.

Si no se extirpan lo antes posible, a la larga hacen metástasis en los pulmones.

Como podemos prevenirlos?

Los tumores mamarios están muy ligados y relacionados con las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) por lo tanto la manera más lógica de evitarlos es evitar estas hormonas mediante la castración .

Explicarlo es sencillo: cada vez que su perra o gata tiene el celo, está comprando un número para jugar a una lotería. Una lotería que tiene por premio TUMORES mamarios. Así pues haga números: cuanto más celos haya pasado a la vida su mascota, más números tendrá para esta terrible lotería, y por tanto, es mucho más probable que a partir de los 7-8 años tenga tumores mamarios .

Además los tratamientos hormonales (inyecciones, pastillas) que se dan para evitar el celo son «números extra» para esta lotería, es decir que todavía aumentan más el riesgo!

Por lo tanto, como prevenirlos? Fácil! Castrando a su mascota antes del primer celo (antes de los 6 meses).

Está demostrado que las hembras castradas antes del primer celo tienen un riesgo del 0,05% de desarrollar tumores mamarios . Las castradas después del primer celo ya tienen un 8%! Si las castramos más tarde del segundo celo, el riesgo aumenta hasta el 25% …

Cómo se tratan?

Si finalmente no hemos podido evitar que nuestra hembra tenga tumores, tendremos que recurrir a un tratamiento lo más agresivo posible para evitar que haga metástasis.

La base del tratamiento es una detección precoz: cuanto más pequeño sea el tumor en el momento de detectarlo, mejor pronóstico tendrá su mascota .

Cuando se detecta el tumor hay que hacer una radiografía torácica para asegurarnos de que todavía no tenemos metástasis pulmonar. Si todo está correcto, habrá extirpar el tumor tan pronto como el estado del animal lo permita.

Si no está castrada, en este momento recomendamos que aprovechemos la misma anestesia para castrarla y reducir el riesgo de más tumores en un futuro .

Una vez extirpado el tumor es vital hacer una biopsia  para saber si se trata de un tumor begino (que probablemente no volverá a salir) o maligno (que tiene riesgo de volver a crecer a pesar de haberlo extirpado).

Según si es begino o maligno se hará quimioterapia o no.

En caso de que en la radiografía torácica hayamos visto que hay metástasis pulmonar, la esperanza de vida se reduce drásticamente.

EN RESUMEN:

– Los tumores mamarios se evitan castrando a su perra o gata

– Siempre que se detecta un tumor se debe extirpar y hacer la biopsia

– Cuanto antes se detecta y se extirpa, menos riesgo de metástasis y de muerte

En la clínica oímos muchos comentarios de gente que le ha dicho alguien que conoce a alguien que es amigo de otro alguien que conoce a un veterinario … y que dice que se debe hacer parir una vez en la vida a la perra para que no tenga tumores …

Pues bien, no nos cansaremos de repetirlo y lo ponemos en mayúsculas:

ES COMPLETAMENTE FALSO que hacer reproducir una vez en la vida a una perra o una gata le dará protección ante los tumores. Esta creencia estaba muy arraigada en la comunidad médica hace unos años pero ahora ya está más que demostrado que no es verdad.

Si algún veterinario le dice eso (o le dice a un amigo suyo) desconfíe totalmente! Hace más de 20 años que se sabe que este mito es FALSO . Por lo tanto, quien aún lo diga es que hace más de 20 años que no toca un libro, y en la profesión veterinaria esto es IMPERDONABLE.