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Endocrinología

Síndrome vestibular del perro geriátrico

Si bien es cierto que hay muchas causas de visitas al veterinario a en perro mayores.. (Problemas hormonales, Patologías renales, Artrosis..) entre otras muchas hay un síndrome que se suele dar mucho a estas edades y que además sorprende mucho a los cuidadores ya que, ocurre de la noche a la mañana sin previo aviso y es cuanto menos, chocante de ver: el síndrome vestibular del geriático.

Hola! Muchos de los que nos leéis tenéis amigos peludos en edad senior o incluso geriátrica. Si bien es cierto que hay muchas causas de visitas al veterinario a esta edad:

  • Problemas hormonales
  • Patologías renales
  • Artrosis

Entre otras muchas (podéis leer más de esto aquí) hay un síndrome que se suele dar mucho a estas edades y que además sorprende mucho a los cuidadores ya que, ocurre de la noche a la mañana sin previo aviso y es cuanto menos, chocante de ver: el síndrome vestibular del geriático.

Para empezar, ¿qué es un síndrome vestibular?

Un síndrome vestibular es un conjunto de signos que se manifiestan cuando un animal tiene una alteración en la región nerviosa que regula el equilibrio y la coordinación: el sistema vestibular.

La función de este sistema incluye orientar al animal respecto al espacio y la gravedad, hacer que sus movimientos sean finos y coordinados y que la posición de los ojos, el cuerpo y los miembros estén donde deben estar respecto a la cabeza.

En el sistema vestibular, están implicados principalmente dos partes del cuerpo:

  1. El par craneal VIII (8): en el cuerpo hay un total de 12 pares craneales que salen del cerebro para ir a regiones periféricas de la cabeza, el tronco o el abdomen (el famoso “nervio vago” por ejemplo, es un par craneal). El octavo nervio se llama “nervio vestibular” y está íntimamente relacionado con el oído interno. 
  2. El cerebelo y el tronco encefálico: son las regiones más posteriores del cerebro, y por tanto, las más primitivas. Procesan la información que les llega de los diferentes nervios del cuerpo de forma automática (como un acto reflejo) y conforme a esa información corrigen la postura. Es una porción no consciente del cerebro.

Por eso, en un síndrome vestibular nunca tendremos una alteración de la consciencia. El animal está consciente. Pero falla a la hora de ejecutar sus movimientos.

¿Qué síntomas veremos en un síndrome vestibular?

  1. Cabeza ladeada: el animal gira la cabeza hacia una de sus dos orejas. Generalmente, el lado hacia donde ladea la cabeza, corresponde al lado afectado. 
  2. Nistagmo: movimientos rápidos de los ojos, en horizontal, vertical o en círculos. 
  3. Estrabismo: sobre todo cuando inclinan la cabeza o la levantan. 
  4. Ataxia: incoordinación a la hora de andar. Si están muy afectados puede ser que incluso rueden por el suelo hacia el lado afectado en vez de andar. Pero lo más característico es verlos con las patas lo más abiertas posible para intentar no caerse.

¿Qué puede causar un síndrome vestibular?

  • Una otitis infecciosa que afecte al oído interno
  • Traumas en la bulla timpánica 
  • Meningitis
  • Tumores intracraneales
  • Isquemias cerebrales 
  • Causas idiopáticas

Afortunadamente para nosotros, las otitis son la primera causa de este síndrome en perros. 

Pero, la segunda causa de este síndrome es “idiopática”. ¿Qué quiere decir idiopática? Literalmente: causa desconocida. No hay nada que justifique que el animal esté así (o nada de todo lo que se sabe en la comunidad médica al menos).

Y aquí es donde viene el “Síndrome vestibular del perro geriátrico”. Veréis, esta enfermedad es un síndrome vestibular que tiene algo de especial: Ocurre de la noche a la mañana sin síntomas previos. Viene sin avisar. De repente nuestro anciano amigo tiene la cabeza girada y no sabemos por qué. Es un síndrome que alcanza un pico en el número de casos a partir de los 12 años. Suelen ser perros muy mayores.

¿Qué debes hacer si le sucede algo así a tu peludo?

Acude a la clínica lo antes que puedas. No es una urgencia, pero tampoco es algo que debas demorar. Allí, miraremos las orejas a tu amigo y le haremos una exploración neurológica. Si vemos que todo parece indicar que es un cuadro vestibular, le ingresaremos para hacerle pruebas y vigilarle, al menos el resto del día, y verificar que no se trata de alguna otra causa sistémica. Si vemos que todo está en orden y que todo apunta a un síndrome vestibular geriátrico, pautaremos un tratamiento neuroprotector para tu peludo antes de mandarlo a casa. En principio, los cuadros vestibulares geriátricos idiopáticos comienzan a mejorar 48 horas después de su aparición. Y generalmente a más tardar dos semanas vuelven a encontrarse como nuevos.

Esperamos que hayáis aprendido mucho con este nuevo post y que os haya gustado leerlo tanto como a nosotros escribirlo. Un saludo y ¡nos vemos pronto!