¿Cómo son los gatos?

El comportamiento del gato doméstico es el propio de un pequeño cazador, independiente y con una clara tendencia territorial. En condiciones de libertad pasa la mayor parte del tiempo descansando, lamiéndose el pelo y la piel, cazando y marcando el territorio. En cambio, cuando se encuentra viviendo en una casa o un piso, a menudo le es más difícil llevar a cabo estas conductas naturales que lo hacen sentir bien.

Como cazadores solitarios, pueden comer cada día entre 10 y 20 tomas. Además se conoce que más de la mitad de los intentos de caza, no tienen éxito. Por lo tanto, tener la comida en un tazón de manera «gratuita» (sin tener que cazar) durante todo el día, no supone ni un estímulo ni un reto para ellos.

Esconderse para sobrevivir

También por el hecho de ser un animal solitario y más bien pequeño, protegerse y evitar peligros innecesarios también es una parte importante su comportamiento. Así pues, ante un conflicto o una situación de riesgo, el instinto primario será esconderse y evitar ser dañado. Sólo cuando no se pueda escapar, cuando no le quede otra salida, tendrá un comportamiento agresivo. Si aprendemos a percibir las señales de miedo que nos muestra nuestro gato, seremos capaces de identificar una situación de riesgo y llegar al punto en que él tenga que atacar.

En hogares con más de un gato será muy importante que cada gato disponga de todos los recursos necesarios de manera individual, porque si entre ellos no se llevan bien, puedan hacer vida independiente sin tener que enfrentarse para conseguir alimento, agua, descanso o acceder al arenal. Así evitaremos conflictos innecesarios. Proporcionar espacios elevados (rascadores, estantes) permite que si los gatos no tienen buena relación, puedan pasearse por casa sin necesidad de encontrarse por el mismo camino.

¿Mi gato está estresado? ¿Se encuentra mal?

Teniendo en cuenta el carácter solitario que hemos descrito antes, a veces es complicado saber si nuestro gato le pasa algo, porque si se encuentra mal en un ambiente salvaje tenderá a esconderse para evitar que otros depredadores lo vean debilidad y le hagan mal. Así pues la primera sospecha de que a los gatos les pasa algo es que se esconden o que evitan el contacto con los humanos o en otros animales.

Cuando quieren comunicar su estado (enfadado, alegre, enfermo, dolorido), ya sea a personas o a otros animales, utilizan en general el marcado (arañando, con orina, con heces), la vocalización (maullidos sopladas) y la postura corporal de la que hablaremos en este artículo.

La cara es el espejo del alma

La posición de las orejas, las pupilas y los ojos nos indican también el estado del gato.

Por ejemplo (a la izquierda) en el dibujo 1, las orejas rectas, abiertas hacia delante, los ojos abiertos y las pupilas medianamente abiertas, indican que está tranquilo.

En el dibujo 2, las orejas están estiradas y giradas hacia los lados, los ojos fruncidos y las pupilas contraídas indican que está enfadado.

En el dibujo 3, vemos las orejas bajas, pupilas redondas y dilatadas, está agresivo.

Finalmente en el dibujo 4, las orejas están como en el dibujo 1 y los ojos medio entreabiertos, está contento (aunque algunos estudios empiezan a señalar que podría tener dolor).

Espalda y cola

En el esquema de las posturas corporales, vemos que de A0 a A3 aumenta la agresividad y de B0 a B3 aumenta el miedo.

Así el gato de arriba a la derecha diremos que tiene una postura muy agresiva y no muestra ningún miedo, con lo que seguramente pasaría al ataque.

En cambio el gato de abajo a la izquierda tiene mucho miedo pero no está nada agresivo, a priori no supone un peligro si no se ve acorralado. Por último el gato de abajo a la derecha tiene miedo y está en posición agresiva (es lo que típicamente llamamos como: postura de gato de Halloween.)

Buenas señales

Signos como los siguientes demuestran que el gato está relajado y se quiere relacionar:

  • Parpadea lenta y relajadamente
  • Ronronea y emite maullidos para llamar la atención
  • Roza o presiona la cabeza contra la mano u otras partes del cuerpo
  • Intenta subirse a tu regazo
  • Busca la cercanía de las personas quedándose quieto junto a nosotros
  • Presiona el cuerpo (golpea) pidiendo atención
  • Rueda relajadamente sobre sí mismo hasta quedarse boca arriba exponiendo el área abdominal (como Pu en la foto), en algunos gatos hay que procurar no acariciar en esta zona porque la pueden percibir como una zona muy vulnerable y no les gusta que les toquen por mucho que la dejen expuesta.

Es complicado descifrar qué quiere decir un gato en cada situación, pero puede ser la clave para solucionar muchos problemas o para detectar si le pasa algo.

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