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Peritonitis infecciosa felina (el coronavirus de los gatos)

Tener Coronavirus no es solamente una mala noticia para las personas, los gatos también tienen un Coronavirus propio que les provoca una enfermedad fatal para ellos, la Peritonitis infecciosa felina.

Que tu gato tenga peritonitis infecciosa felina (PIF) es una de las peores noticias que te pueden dar. La enfermedad es grave y siempre fatal, aunque los tratamientos pueden hacer que el tiempo de vida que le quede sea algo más confortable. Si tienes más de un gato en tu casa, debes tomar precauciones para evitar extender la enfermedad y que los otros gatos queden infectados. Este artículo es largo porque la enfermedad es complicada, pero vale la pena que lo leáis hasta el final.  

Qué causa esta enfermedad?

La enfermedad es causada por un virus, el coronavirus felino (FCoV), que a menudo se encuentra en gatos sanos portadores y normalmente o causa problemas de salud importantes.  Aún así, en alunos gatos causan enfermedades graves. 

Cuáles son los síntomas?

La enfermedad tiene dos formas diferentes.

  • La forma más común se denomina «PIF humeda o efusiva», en este caso los vasos sanguíneos filtran líquido rico en proteínas a las cavidades del cuerpo. Este líquido termina acumulándose con frecuencia en el abdomen, haciendo que se «infle» y dando una imagen de «embarazo». También se puede producir acumulación de líquidos en el tórax causando problemas respiratorios que pueden ser peligrosos para la vida del gato. 
  • La forma menos frecuente de la enfermedad es la PIF ‘seca’ o ‘no efusiva’ en la cual es dese desarrollan nódulos inflamatorios en los órganos internos del gato y puede causar una gran variedad de signos clínicos, sobretodo neurológicos.

La PIF húmeda es fatal en unas cinco semanas después del diagnóstico (a menudo en unas dos semanas). Se han dado pocos casos que hayan sobrevivido más tiempo. 

La forma seca es igualmente mortal, pero los gatos afectados pueden sobrevivir durante unos cuantos meses. Esta situación puede cambiar a medida de que haya disponibles medicamentos más novedosos, pero en el momento de escribir este artículo podemos decir que no están disponibles aún comercialmente (abril 2020). 

Mi gato «cogerá» el PIF?

La PIF no se extiende entre gatos, pero el coronavirus (FCoV) que puede desencadenar la enfermedad es altamente contagioso. La infección con FCoV es muy frecuente, particularmente en gatos procedentes de refugios, de  la calle, de centros de cría i otros lugares donde hayan podido morir gatos. El FCoV se distribuye principalmente por las heces, pero también se puede encontrar en la saliva. La PIF se desarrolla como resultado de mutaciones virales dentro de los gatos de forma individual.

Cuanto más grande sea la carga bacteriana dentro de un lugar y mayor sea la rotación viral dentro de un gato de forma individual, más probabilidades habrá de que se produzca el PIF.

Solamente un 1% de los gatos acaban desarrollando la enfermedad, pero el riesgo de muerte si sucede es muy elevado cuando conviven varios gatos como en los centros de cría o de rescate.   El hacinamiento de gatos en espacios pequeños y otros facotes estresantes pueden aumentar el riesgo de contraerla.  

Los gatos más vulnerables son los que presentan las defensas bajas contra enfermedades infecciosas, como por ejemplo gatitos, gatos mayores o aquellos que padezcan ya de alguna otra enfermedad.

Algunas razas con pedigrí (por ejemplo, el Burmès, Bengalí y Rex) parece que están más afectados que los gatos de raza europea (mezclados). 

Como diagnosticamos los veterinarios la PIF?

En los primeros estadíos de la enfermedad, la PIF provoca una gran variedad de síntomas que son comunes a muchas otras enfermedades como pérdida de peso, letargia, pelaje «apelotonado», diarrea, falta de apetito, fiebre… En gatos con la forma de PIF “húmedo”, el líquido se puede acumular en el abdomen (provocando que la tripa se hinche) o en el pecho (provocando dificultad al respirar). En gatos con la forma seca del PIF,los ojos o el sistema nervioso pueden causar daños, dando un cambio en el color del ojo, ceguera, incoordinación al caminar, temblores, e incluso convulsiones. 

No hay ningún test de sangre fiable que demuestre que tu gato tiene PIF. Los exámenes de sangre pueden indicar que el cuerpo esté luchando contra una infección (pero no sabremos cuál!) y que ha estado infectado con el virus que puede desencadenar la PIF (pero no sabremos si lo está haciendo en este momento!). 

Cuando el líquido se acumula en el pecho o en el abdomen, se pueden coger muestras de exudado y analizarlas; en algunos casos esto puede darnos una fuerte sugestión de que es un cuadro de PIF, o incluso confirmar la infección. En muchos casos, el único método seguro de diagnóstico es coger una muestra de tejido de los órganos internos, pero el mostreo invasivo puede causar molestias y puede ser costoso. El mostreo de tejidos es se hace la mayoría de las veces después de morir el gato para confirmar la causa de la muerte por PIF.

Cómo se puede tratar?

A menudo se ofrecen medicamentos como los esteroides o complejos vitamínicos para que el gato se sienta mejor, pero esto no cura la enfermedad en sí.  Con un tratamiento muy cuidadoso, es posible que se puede mantener más tiempo pero no le podremos curar. El inerferón (un medicamento potente que suprime las reacciones inmunes) puede ser útil en algunos gatos, pero es caro y generalmente no proporciona un alargamiento de la vida mucho mayor que el que ya dan los esteroides. 

Recientmente se han hecho estudios con fármacos antivíricos en gatos con PIF con cierto éxito. Sin embargo, por ahora (abril 2020) estos estudios están parados y esta medicación no está disponible por el momento.

Cómo puedo evitar que los otros gatso padezcan la enfermedad?

El virus causante (FCoV) se expulsa por la saliva, las flemas y las heces. La mayoría de los gatos que contraen el virus son capaces de anular la infección. Algunos pueden continuar portando el virus y son una fuente de infección para otros gatos. Un gato con sospecha de PIF debe de mantenerse en el interior de una habitación para evitar el contacto directo con otros gatos. Debe de tener su propio bol de alimentación y una bandeja propia para sus necesidades y debe ser limpiada cada pocos días.

El virussolo sobrevive un par de meses fuera del gato y se puede eliminar mediante una solución diluida de lejía doméstica (aproximadamente cinco cucharadas de lejía en cuatro litros de agua). Usala para limpiar los bols de alimentación, las bandejas etc y por las superficies de la habitación. Recuerda que es cáustica, así que ponte guantes antes de usarla, protege también tu pelo y tus ojos. Asegúrate de limpiar bien todo antes de perimitir que los otros gatos accedan a la habitación y no limpies nunca a tu gato con lejía!

Todo esto ayudará a evitar el contagio del virus, pero que un gato acabe desarrollando o no a enfermedad depende solamente de su genética y de factores exteros como el estrés. 

Como se puede prevenir?

Aunque se ha desarrollado una vacuna contra el PIF en USA y en algunos países de Europa, actualmente no está disponible ya que no está realmente demostrada la eficacia que tiene para prevenir la PIF, y los especialistas felinos de América y de Europa no la recomiendan.  

Puedo contraer la PIF?

No hay pruebas de que la PIF pueda causar alguna enfermedad en humanos o otros animales como los perros. Raramente puede afectar a felinos grandes como los guepardos a los zoológicos o en el estado salvaje. 

No está relacionado con la variante actual del Cornavirus humano y los gatos que se han contagiado de nuestro Cornavirus no tienen PIF.