Aunque cuando pensamos el problemas de orejas lo primero que nos viene a la cabeza son las otitis, hay otro problema también grave que pueden sufrir nuestros compañeros peludos.

Estructura de las orejas

El pabellón auricular es una capa fina de piel y cartílago con unas venas muy delgadas.

La piel es tan tan fina que se pueden ver las venas si iluminas el pabellón auricular con una fuente intensa de luz.

Esto permite que sea una zona por donde es muy fácil regular la temperatura pero a la vez deja demasiado expuestas estas venas: las garrapatas van a los oídos porque allí hay tan poca piel que enseguida llegan a la sangre!

¿Qué es un ototohematoma?

Del griego, otohematoma significa una acumulación de sangre (-hematoma) en la oreja (oto-). Sería como tenía un «morado» pero en el pabellón auricular.

Como hemos dicho, al tener tan poca piel este morado se ve de manera diferente a como veríamos un morado en el resto del cuerpo: se nota como una burbuja de agua, como un globo lleno de líquido. A primera vista parece una bolsa de pus pero es sangre.

¿Qué provoca un otohematoma?

La causa es un traumatismo en el pabellón que ha hecho que se rompan las venas y salga la sangre formando esta bolsa.

Puede ser provocado por rascarse las orejas por culpa de una otitis o para que haya una fragilidad anormal de las venas por alguna enfermedad grave.

¿Cómo NO tratamos un otohematoma?

Aunque intuitivamente podríamos pensar que pincharlo y drenarlo se resolvería el problema, la realidad es que no: no sólo no lo arreglamos sino que se vuelve a llenar de sangre y aún puede ser peor.

No sirven los «trombocids» y similares, no es un «morado» como los demás.

Tampoco hay que dar antibióticos porque es sangre estéril, no hay pus.

¿Cómo tratamos un otohematoma?

Entonces.. ¿qué? Pues la solución pasa por el quirófano: hay que abrir con un corte amplio y sacar el coágulo que hay, después hacer compresión de todas las capas del pabellón y así evitaremos que se vuelva a rellenar.

Existen diferentes técnicas para por compresión, por ejemplo suturando unas piezas estériles que unen las capas del pabellón sin provocar más lesión y que son muy fáciles de retirar cuando ya se ha resuelto el otohematoma.

Es imprescindible poner campana para que no se arranquen los puntos y vuelva a salir el otohematoma.

Aparte de tratar el otohematoma en sí es importantísimo arreglar la causa del problema: si se lo hizo rascándose o por una otitis, debemos tratar para que no se vuelva a producir.

¿Qué pasa si no se resuelve a tiempo?

Si esperamos demasiado tiempo en hacer la operación el coágulo se retraerá y se irá haciendo más pequeño .. que bien! Se solucionará solo! Pues no .. porque a medida que el coágulo se hace pequeño se arrugando cada vez más la oreja y se va cerrando sobre sí misma.

Es posible que acabe haciendo un plegamiento total del pabellón auricular y que aquella oreja quede cerrada del todo.

No esperes a que se deshinche la oreja, ¡avísanos cuanto antes!