En este artículo vamos a hablar de una enfermedad que da un poco de “miedo” (a nosotros personalmente también): la epilepsia. Puede parecer un proceso muy grave, por eso queríamos arrojar algo de luz y conocimiento sobre esta enfermedad para que sepáis algo más de ella, y en el caso de que vuestro peque esté diagnosticado, deciros cómo afrontar la enfermedad y tratarla.

Definición y criterios de clasificación:

La epilepsia implica una actividad eléctrica anormal en las neuronas del cerebro, la cual provoca pérdida de la consciencia y a veces convulsiones violentas (que no tienen por qué ocurrir). 

Es muy importante para el clínico poder diferenciar mediante preguntas entre epilepsia/síncope y otros procesos patológicos similares. Para nosotros, es de una ayuda increíble que el dueño nos proporcione toda la información descriptiva que pueda. De hecho, alguna vez nos han traído hasta vídeos del proceso, y es un material que nos aporta muchísimo a la hora de diagnosticar una epilepsia. Como suele decirse: “una imagen vale más que mil palabras”.

¿Qué debe ocurrir en una epilepsia para ser considerada como tal? Vamos a verlo:

  1. Debe haber pérdida de la consciencia. Generalmente os preguntaremos si sigue vuestra voz cuando le habláis durante el ataque. También es muy común que al finalizar el ataque veamos un poco de baba en sus comisuras o incluso que se hagan pipí y caca encima al quedar inconscientes. 
  2. Generalmente hay una etapa preictial. Como un “preludio” del ataque. Mucha gente nos cuenta que su gato se “esconde”, o que su perro mira hacia arriba antes de que ocurra la epilepsia en sí misma. Como si el animal supiera lo que va a pasar de antemano. Las personas con epilepsia suelen decir que antes de que ocurra un ataque perciben un olor a quemado particular, así que es probable que en el caso de los perros y los gatos ocurra algo similar. 
  3. También algunas veces la epilepsia se asocia a algún momento excitante del día: cuando la familia se sienta en la mesa a comer, o cuando llegamos a casa y se ponen contentos de vernos. 
  4. También hay una etapa postictal: unas horas después del ataque vemos que nuestro amigo parece más “deprimido” o dormido que antes del ataque. 
  5. Para ser considerada epilepsia idiopática (congénita, “de nacimiento” digamos) lo más probable es que el paciente tenga menos de 5 años.

Importante: si una epilepsia dura más de 5 minutos o tiene más de una convulsión en menos de 24 h es una URGENCIA.

¿Qué causa una epilepsia?

MUCHAS cosas. Pero aquí os vamos a contar las más comunes y qué pruebas hacemos en la clínica para descartarlas. 

Cuando es la primera vez que vuestro amigo padece un ataque, os pedimos siempre que vengáis al veterinario lo antes posible para ver que todo está bien.

Lo primero que realizamos es una analítica completa del peludo, una ecografía y una radiografía. La razón por la que hacemos esto es porque:

  1. Dolores muy fuertes ocasionados por problemas digestivos pueden causar comportamientos en nuestro amigo que nos recuerden a una epilepsia.
  2. Las hipogluciemias (sobre todo en perros toy) son una causa de epilepsia

Una vez hemos descartado estas dos enfermedades, el siguiente paso es mirar los ácidos biliares pre y postpandriales. Estas enzimas son muy específicas del hígado, e idealmente nos interesa mirarlos en ayunas y dos horas después de comer para mirar si han aumentado anormalmente. ¿Por qué hacemos esto? Porque el hígado es el órgano que depura la sangre que viene del aparato digestivo tras recoger los nutrientes de la comida por una vena especial llamada “porta” que no debe mezclarse con la sangre sistémica (la que va al resto del cuerpo) precisamente porque es una sangre “sucia” y debe pasar antes por el hígado para que la limpien. 

El problema es que en algunos animales, esa vena porta sí se comunica con la sangre sistémica (en realidad suele ser una malformación congénita en muchos casos: hay una comunicación anómala entre la vena porta y el resto del “circuito” y los tóxicos pasan a circulación general). 

Al tener esos tóxicos circulando por el cuerpo el cerebro “se intoxica” y puede darnos la sensación de que el animal tiene una convulsión porque suelen hacer cosas muy raras: andan “borrachos”, se quedan tumbados y pierden la consciencia, se quedan quietos mirando a la pared etc.

Si los ácidos biliares nos salen positivos, ¡tenemos el diagnóstico!

Pero… ¿y si los ácidos biliares salen bien?

Entonces debemos pasar directamente a realizar un TAC/Resonancia magnética. 

La razón de esta última prueba es para diferenciar si estamos ante una epilepsia estructural o idiopática.

  • La epilepsia estructural sucede porque literalmente hay “una estructura” dentro del cerebro que causa la epilepsia. Generalmente es un tumor ¡Pero pueden ser muchas cosas!
  • La epilepsia idiopática en una frase coloquial sería algo así como: “Todo está bien pero tiene epilepsia”. Exactamente igual que ocurre con los niños epilépticos cuando se diagnostica, vemos que el animal está perfectamente sano pero tiene esa hiperactividad eléctrica en el cerebro que le hace sufrir ataques.

En el caso de la epilepsia idiopática, no tenemos forma de curar la enfermedad de forma definitiva, pero sí podemos tratarla asegurando una buena calidad de vida del animal.

¿Cómo tratamos la epilepsia idiopática?

Con fármacos que eviten los ataques. Los más usados son el fenobarbital y la imepitoína, y con cada paciente debemos encontrar su dosis ideal terapéutica con tiempo y paciencia.

Inicialmente se le pauta la dosis estandar de fenobarbital (es la que solemos emplear aquí) y debemos ir controlando la dosis cada 6 meses para saber si estamos en el rango terapéutico y si estamos frenando los ataques al 100% sin bajar demasiado la actividad neuronal (a veces hay perros muy sensibles al fenobarbital que en las primeras dosis se quedan muy dormidos).

Todo es cuestión de monitorizar y adaptar los medicamentos a nuestro amigo.

Esperamos que os haya gustado este artículo. ¡Por cierto! si queréis saber cómo afrontar una convulsión cuando ocurre podéis leer este artículo que redactamos en su día.

os explicamos cómo actuar ante una crisis convulsiva cuando ocurre. 

Si queréis que hagamos un artículo exclusivo sobre las otras causas de epilepsia que no son la estructural ni la idiopática ¡escribidnos un mail al correo para que lo sepamos!

Un saludo y nos vemos pronto.