Cuando hablamos del manejo de las psitácidas nos referimos principalmente a asegurar que su vida en cautividad sea lo menos estresante y lo más adecuada posible para que su calidad de vida sea la máxima que podamos conseguir. Debemos recordar que algunos de estos animales viven hasta ¡40 años! ¡Intentemos que su larga estancia con nosotros sea la mejor posible!

Para ello debemos tener en cuenta varios factores:

1. La jaula

Esta debe tener una anchura mínima que permita al ave extender completamente las dos alas y no tocar las paredes, y una altura mínima que evite la rotura de las plumas de la cola (las llamadas plumas timoneras).

Recordamos que estos son solo los valores mínimamente aceptables y suficientes, pero la jaula de un ave que nunca sale de ella debe ser tan grande como podamos permitirnos.

Estas medidas pueden disminuirse si el pájaro tiene su jaula abierta y puede ir por nuestra casa libremente y la jaula solo es su “refugio”.

Esta jaula debe tener aseladeros para que nuestro amigo pueda descansar sobre ellos. Es muy importante que se coloquen en extremos opuestos de la jaula para motivar el ejercicio. Os recomendamos que fabriquéis vuestros propios aseladeros con ramas de árboles no tóxicos como el limonero, el pino o el eucalipto (hirviéndolos media hora en agua y dejándolos secar al sol antes de incorporarlos a la jaula). Esto es importante, porque de esta forma las aves tienen aseladeros de diferente diámetro para no tener sus patas en la misma posición cada vez que tiene que descansar. 

También es necesario proveerlos de un comedero y un bebedero. Es interesante en este aspecto que estén hechos de acero inoxidable, que no se encuentren dispuestos por debajo de los aseladeros para que la bebida y la comida no se contamine con deyecciones del animal y que estén algo alejados de los aseladeros para favorecer que el ave se desplace expresamente a por su comida (motivar el ejercicio). 

Algunas especies agradecen tener un nido o cestitio donde poder guarecerse. 

A las psitácidas también les gusta bañarse. Diariamente, dedícale 10-20 minutos al día, ofrécele un platitio poco hondo con algo de agua y deja que se de un baño. También puedes pulverizarlo dos veces al día para promover el acicalamiento de sus plumas. 

2. Entorno general

Si solamente tenemos un ave, es conveniente que su jaula esté en el lugar más concurrido de toda la casa, para que se sienta acompañado y no se aburra. Es aconsejable que el primer invierno de su vida se les proporcione calefacción y se les resguarde hasta conseguir que se aclimaten, y evitar las corrientes de aire para que no se enfermen. 

Estos animales necesitan tomar la luz del sol directamente (sin ser filtrada por cristales) al menos 20 minutos al día. Esto es necesario para la síntesis de vitamina D y para evitar la osteoporósis en un futuro.

3. Higiene y limpieza

Es aconsejable limpiar la bandeja de deyecciones de la jaula una vez por semana, así como los comederos y bebederos.

Una vez al mes, es muy interesante hacer una limpieza más a fondo de la jaula. 

4. Alimentación

A día de hoy existen piensos comerciales formulados ara cubrir las necesidades energéticas y nutricionales de nuestras aves como el de la marca Psitaccus (este es el que más he trabajado yo, pero hay muchísimos). Esta sería la opción más práctica y fácil. Pero, en el caso de que queramos darle una dieta casera equilibrada, no puede faltar:

  • Semillas de cereales (no cereales, semillas de cereales) (el 50% del total de su dieta debe estar representado por este alimento): mijo, avena descascarillada, alpiste, arroz con cáscara hervido y semillas de girasol (esta en mucha menor proporción que las anteriores) 
  • 45% de verduras variadas frescas o congeladas (brócoli, zanahoria, calabaza, coliflor etc). 
  • 2,5% de fruta fresca: es recomendable que demos un pequeño trocito como premio una vez a la semana para usar esta parte de la dieta como una recompensa por buen compotamiento. 
  • 2,5% suplemento de proteínas y grasas: en forma de frutos secos mayormente. Los más usados son los cacahuetes.
5. Enriquecimiento ambiental

Debemos pensar, que las psitácidas son aves muy inteligentes y despiertas, curiosas y activas. ¡Odian aburrirse! En la naturaleza están constantemente haciendo cosas: acicalándose, llendo de árbol en árbol, socializando con sus compañeros. picoteando, descubriendo nuevas plantas y entornos etc.

Por ello es fundamental, y como parte de prevención de problemas de picaje y de ansiedad/estereotipia que lo mantengamos entretenido. 

¿Cómo se consigue esto?

Dentro de su jaula: proporcionarle un par de juguetes e ir sustituyéndolos por otros cada semana. Por ejemplo: 

  1. Si la semana anterior pusimos a su disposición una campana colgante, un columpio y una rama nueva para que trepara por ella
  2. La semana siguiente pondremos una escalera, una cuerda trenzada colgada y unos juguetes de madera para que los picotee. 

En el resto del hogar: El enriquecimiento ambiental no solo se reduce a su jaula. Si tu ave sale de ella, aunque sea para acicalarse ¡déjale más cosas por casa para que juegue con ellas!

Existen en el mercado “árboles” y áreas de juegos pensadas para tener por casa que suelen gustarles mucho y que disfrutan cuando están fuera de su jaula.

También podemos dejar la radio encendida cuando nos vamos de casa o ponerles música Aunque dependiendo de cada ave, algunas de ellas se estresan cuando oyen algunos registros de voz o de melodías… ¡Ellas también tienen sus propios gustos!

Esperamos que hayáis aprendido mucho sobre estos animales y que si tenéis alguna en casa os hayamos dado ideas para que pongáis en práctica.