Hoy queríamos hablar de un tipo de cáncer en perros muy común que tiene una elevada agresividad y además mal pronóstico de no tratarse: el hemangiosarcoma.

¿Qué es un hemangiosarcoma?

El hemangiosarcoma es un tumor maligno que nace de la estirpe epitelial de las células del endotelio vascular. 

El endotelio vascular es el tejido que recubre la pared interna de los vasos sanguíneos, es decir, que puede nacer en cualquier lecho vascular del cuerpo.

En perros constituye el 5% del total de los tumores que se ven en la clínica y en torno al 12-21% de los tumores mesenquimales (tejido de sostén del cuerpo). Aunque en gatos puede darse también, es menos habitual (2% del total de los tumores). 

Las localizaciones más habituales de este tumor son el bazo (45-51% de los casos), corazón (es la neoplasia cardiaca más común) y piel (2,3-3,6% de los tumores cutáneos). 

¿Cuál es el paciente “tipo”?

En perros:

  1. Edad media de presentación: 10 años. 
  2. Razas predispuestas:
    1. Pastor Alemán
    2. Golden Retriever
    3. Labrador Retriever
    4. Boxer
    5. Pitbull
  3. Se sabe que en perros de capa blanca, sobre todo por exposición solar prolongada, es común encontrar hemangiosarcomas cutáneos. 
  •  

En gatos la edad media de presentación es de 10 años y no hay predisposición racial (al menos que se sepa). Es importante destacar que en gatos hay poca literatura al respecto a las presentaciones de este tumor y los datos recogidos generalmente son de reportes puntuales que se hacen de casos clínicos individuales.  

¿Qué síntomas tiene un paciente con hemangiosarcoma?

El cuadro clínico puede ir desde una sintomatología inespecífica (decaimiento, inapetencia, pérdida de peso) hasta situaciones de urgencia por shock causado por la rotura del tumor. Veréis, el hemangiosarcoma es un tumor muy muy blando y fácil de romper, por lo que si ocurre, provoca hemorragias internas y una consecuente falta de sangre en el cuerpo de una forma muy rápida. 

De hecho más de una vez nos han venido perros con el abdomen hinchado y lleno de sangre porque el perro no ha dado síntomas hasta hace unas horas cuando se le ha roto el hemangiosarcoma que tenía en el bazo. 

Desgraciadamente cuando esto ocurre, solamente hay dos opciones:

  1. O se realiza una cirugía de urgencia previa estabilización del animal para parar la hemorragia y extirpar el tumor primario.
  2. O bien se procede a la eutanasia del animal. 

Y lo más duro de todo esto es que la familia del paciente no dispone del tiempo que le gustaría para tomar esa decisión.

Por esto son tan importantes las revisiones geriátricas anuales. Para detectar estos y otros problemas a tiempo. 

¿Y en el caso de que se detecte a tiempo? ¿Qué se puede hacer?

Desgraciadamente, el hemangiosarcoma es un tumor tremendamente agresivo, por lo que el pronóstico para el paciente suele ser desfavorable. 

De hecho en el caso de los hemangiosarcomas originados en el corazón, la gran mayoría de las veces cuando se diagnostican ya tienen metástasis a distancia. Esto se explica porque es un tumor de células del endotelio vascular. Es decir, tiene una gran capacidad para acceder a la sangre y diseminarse. 

Pero esto no significa que debamos dar la batalla por vencida. 

Generalmente si se decide luchar contra este cáncer, la estrategia más eficaz implica:

  1. Cirugía para extirpar el tumor primario y evitar futuras hemorragias
  2. Quimioterapia

Podemos simplemente quitar el tumor primario y ya está (de hecho mucha gente lo hace) pero debemos advertirles de que la esperanza de vida del paciente no mejora mucho respecto a no hacer nada (normalmente sin quimioterapia no superan los 2 meses de esperanza de vida). 

La quimioterapia puede alargar la vida del paciente siempre primando la calidad de esta frente a cualquier otro factor hasta 6 meses o incluso un año. 

La quimioterapia consiste básicamente en administrar fármacos por vía intravenosa cada 21 días, realizando entre 5 y 6 ciclos, y realizando analíticas seriadas al paciente antes de hacer la quimioterapia. 

Ya os hemos contado en post anteriores que la quimioterapia en veterinaria no busca la curación del cáncer en tumores agresivos, si no alargar la vida del paciente siempre que se pueda con una calidad de vida aceptable. 

No obstante, tanto si se decide realizar quimioterapia o no la decisión de los familiares del animal es válida, respetada y apoyada por el equipo de ARA Veterinaris, y la no realización de quimioterapia ni de cirugía no excluye que no se realice un seguimiento exhaustivo del paciente.