¿Qué es una gingivoestomatitis?

Es una enfermedad grave que provoca dolor e inflamación en la mucosa de la encía y de la garganta. Provoca úlceras que pueden afectar a cualquier parte de la boca.

Afecta a gatos de cualquier edad, sexo y raza y es de por vida.

¿Cuál es la causa de la gingivoestomatitis?

No se encontró una única causa que provoque esta enfermedad, pero normalmente encontramos asociada una enfermedad dental causada sobre todo por tosca dental (sarro) que se acumula encima del diente ya su alrededor y provoca inflamación de la encía y de partes de la propia diente.

En general se cree que la causa de la inflamación es inmunomediada: el sistema inmune de los gatos ataca su propio tejido oral y hace una respuesta exagerada a las bacterias de la boca. Si además hay sarro dental la reacción aún será mayor.

A menudo estos gatos padecen otras enfermedades víricas como Calivirus, Leucemia o Inmunodeficiencia, o infecciones con Bartonella.

¿Qué síntomas puedo ver en mi gato?

Un gato que padece esta enfermedad tiene tanto dolor que puedes ver que no quiere abrir la boca para comer. Puede que lo intente pero cuando la comida les toca el interior de la boca llame y escupa la comida.

Otros signos que se ven son, por ejemplo:

  1. Babeo, a veces incluso con sangre
  2. Pelaje descuidado porque lamerse los pelos también hace dolor
    evitar comer
  3. Respiración dificultosa por la inflamación de la garganta
  4. Pérdida de peso
  5. Frotarse la cara con las patas para intentar aliviar el dolor

¿Cómo diagnosticamos los veterinarios esta enfermedad?

Lo primero es confirmar que hay en la boca que les molesta tanto, por eso es imprescindible abrirla y mirar dentro. Muchas veces esto es imposible por el dolor y hay que sedar al paciente.

Como hay algunas enfermedades como FIV / FeLV / Calicivirus que están implicadas, hay que hacer analíticas sanguíneas completas y tests específicos para descartarlas o confirmarlas.

Algunas veces es necesario tomar muestras del tejido de la boca para hacer una biopsia y buscar la causa de la inflamación.

Si hay una afectación muy grande de los dientes es recomendable para una radiografía dental para asegurarnos de que las raíces están bien y no son la causa del dolor.

¿Cómo se puede tratar?

Lo más importante es eliminar el dolor, por eso se usan medicamentos analgésicos y antiinflamatorios desde el primer momento. Si hay infección también habrá que añadir antibióticos

Algunos gatos toleran la alimentación blanda por ello podemos cambiar el pienso para latas o triturado. Siempre buscando que sea una alimentación completa y no complementaria

Como muchas veces sarro dental es parte de la causa de la inflamación, recomendamos que los dientes se mantengan siempre limpias haciendo una o dos limpiezas bucales al año. Así además controlamos la cantidad de bacterias que hay y disminuimos el riesgo de infecciones.

Si hemos encontrado que hay más enfermedades relacionadas (FIV / FeLV / Calicivirus / Bartonellosis) habrá tratarlas.

Recientemente se está probando terapias con Inmunomoduladores como el Interferón-Ω que aunque todavía no hay estudios que haya concretado la dosis y pauta adecuada, estamos viendo que casi en la mitad de los gatos mejoran los síntomas y un 25% se pueden curar.

Desgraciadamente en muchos casos no hay cura y se debe mantener una buena higiene bucal y un tratamiento antiinflamatorio de por vida. Por eso si ves que tu gato babea o no quiere comer, ben enseguida: quizás aún podemos al menos aliviarle el dolor.