¿Qué son los épulis?

El épuli es un término clínico usado en la literatura médica y veterinaria para referirnos a cualquier tumor o “masa” localizada en la encía. Los épulis son la quinta hiperplasia oral más común en los perros y existe una predisposición genética a su aparición en los perros de raza bóxer.

¿Qué tipos de épulis podemos encontrar?

Existen tres tipos de épulis:

  1. Épuli fibromatoso: El más simple de los tres. Consiste en una hiperplasia de tejido gingival simplemente
  2. Épuli osificante: Este, además de tejido gingival, presenta tejido óseo neoformado. Esto quiere decir que su diagnóstico es el más fácil de todos, porque al hacer una radiografía de la masa vemos una formación ósea que no debería estar en la boca.
  3. Épuli acantomatoso: probablemente el más difícil de gestionar de los tres. Aunque como sus otros tipos, estos épulis no son ni malignos ni cancerosos, este se comporta de forma muy agresiva localmente, produciendo invasión del tejido óseo alveolar y osteólisis. 

Es importante destacar que este último representa el 40% de los épulis en perros y aparece en edades de más de 8 años de edad y frecuentemente en la zona delantera de mandíbula.

¿Cómo notaré que mi perro tiene épulis?

Si tu perro presenta un épuli, básicamente notarás que por el dolor probablemente come menos pienso del que debería, se muestra inquieto por la molestia de la boca o incluso llega a expresar dolor en el caso de los épulis acantomatosos.

¿Se puede tratar?

El tratamiento más habitual en los épulis se desarrolla en tres pasos:

  1. Extirpación del épuli de forma quirúrgica, dejando márgenes amplios de 1-2 cm de tejido sano. 
  2. Quimioterapia con bleomicina (sobre todo en el caso de los acantomatosos). 
  3. Los expertos recomiendan realizar una sesión de radioterapia preventiva, ya que un porcentaje de estos pacientes, tras haber presentado un épuli, pueden desarrollar en el futuro un tumor secundario (a veces maligno y más agresivo aún). Si la radioterapia se realiza de forma adecuada, esta probabilidad queda reducida a un 3-5% de los casos.

Recuerda, si tu perro presenta alguna de sus encías algo más grande que las otras, o has visto alguna masa pedunculada en su boca, visítanos y si es un épuli, programaremos una extirpación lo antes posible para evitar problemas futuros. ¡La mejor medicina es aquella en la que podemos prevenir!