Hoy queríamos hablaros de las dos únicas enfermedades de las que es necesario vacunar a un conejo doméstico. Ojo, que sean pocas no quiere decir que sean menos graves, es más, son de extrema gravedad si se contraen. Si tienes un conejo en casa y todavía no has sido informado de las enfermedades infecciosas de tu mascota ni de los protocolos de vacunación que las previene, sigue leyendo.

Mixomatosis

Por un lado tenemos la mixomatosis, que es una enfermedad desarrollada por un virus, el Poxvirus mixoma, el cual pertenece a la misma familia de virus causante de la viruela humana.

La transmisión se efectúa por medio de la picadura de cualquier artrópodo hematófago. Generalmente suele ser un mosquito, pero también puede transmitirse por pulgas y garrapatas. También, puede transmitirse por vía directa a través del contacto con liebres salvajes enfermas.

La sintomatología que se desarrolla en la mixomatosis es muy significativa: En griego, mixoma significa “tumor”, debido a que en esta enfermedad se desarrollan bultos cutáneos numerosos (como en todos los Poxvirus e igual que en le caso de la viruela). Es característica también la inflamación en los párpados y en los genitales. Además, genera una fuerte inmunosupresión que permite la aparición de infecciones bacterianas oportunistas, por lo que es muy común que se desarrolle una neumonía grave secundaria y que el animal muera a los pocos días de contraer la enfermedad (entre 8-15 días de media).

La mixomatosis, además de ser una enfermedad con alto riesgo de mortalidad, es además una enfermedad de declaración obligatoria. Es decir, en el caso de que en cualquier centro veterinario se le traiga algún conejo con sospecha de esta enfermedad, el veterinario tiene la obligación legal de informar al MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación) y acatar las directrices que se le transmitan.

Enfermedad vírica hemorrágica del conejo

La otra enfermedad de especial importancia, es la Enfermedad Vírica Hemorrágica del conejo.

Esta es causada por un Calcivirus, que, si bien es cierto que en conejos y liebres salvajes la transmisión más importante es a través de insectos (sobre todo cuando se trata de la transmisión a largas distancias) en el caso de los conejos domésticos la vía de contagio más común es mediante el contacto directo/indirecto con lagomorfos salvajes. Por ello mismo, es de especial importancia la vacunación en todos los conejos, pero sobre todo en aquellos que vivan cerca de bosques.

La sintomatología de esta enfermedad tiene una mortalidad característica de alrededor del 70-90%. De hecho, en las explotaciones cunícolas, se describen tormentas de muertes repentinas de un grupo entero de conejos. Genera una hepatitis grave y fatal para el animal, pero los signos más característicos son la presencia de sintomatología nerviosa, anorexia, apatía y dificultad respiratoria. El periodo de incubación es de 1-3 días y una vez se desarrolla la fiebre el animal muere a las 12-36 horas. También se trata de una enfermedad de declaración obligatoria.

En 2010 se detectó la presencia de una nueva variante del Calcivirus causante de esta enfermedad. Existen vacunas actualmente, pero son difíciles de encontrar en España y muchas de ellas muestran todavía demasiados efectos secundarios.

Es importante destacar que ninguna de estas dos enfermedades es transmisible ni a humanos, ni a perros ni a gatos.

¿Cómo podemos prevenir estas dos enfermedades?

Realizando una primovacunación en gazapos cuando estos tienen dos meses, con dos dosis de vacunación espaciadas 21 días entre ellas y con el animal previamente desparasitado. También se debe de realizar una vacunación anual hasta los 7 años de vida del conejo. Recomendamos realizar esta vacunación en el mes de marzo, ya que si bien es cierto que la enfermedad hemorrágica aporta inmunidad de un año sin problemas, la vacuna de la mixomatosis es algo menos duradera, y conviene ponerla antes de la llegada del calor, y con ello, de los mosquitos y mayor presencia de garrapatas y pulgas.