No es poco habitual que en la clínica nos lleguen gazapos o conejitos jóvenes que en su cartilla aparecen desparasitados una vez exclusivamente por el veterinario de la granja o criadero donde nacieron además de llevar su primera vacuna puesta. 

Esto está bien, porque garantiza que nuestro pequeño no lleva ningún parásito intestinal en la tripa ni tampoco tendrá problemas víricos durante ese primer año en el que esté a nuestro lado. Pero, este protocolo común, no es efectivo cuando se trata de la encephalitozoonosis (menudo nombre, casi nos hacemos daño al leerlo).

El parásito y la enfermedad

La encephalitozoonosis es una enfermedad neurológica causada por Encephalitozoon cuniculi (E.cuniculi), un parásito que comúnmente muchos conejos portan de forma asintomática y que no manifiestan nunca a lo largo de su vida, y que es muy probable que, si tu pequeño viene de una granja o un criador de conejos, lleve consigo, ya que se contagia entre conejos y muchas veces, de la madre pasa a las crías. 

Es importante, para aclarar posibles sustos o miedos, que entendamos que la encephalitozoonosis no es una zoonosis (enfermedad transmisible de animales a humanos). Esta enfermedad es denominada así por el protozoo que la genera, que se denomina: Encephalitozoon cuniculi

Este parásito, vive en una porción del cerebro llamada cerebelo, encargada de la coordinación y el equilibrio. 

E. cuniculi, permanece en el cerebelo de forma “latente”, esperando a que el conejo tenga una bajada de defensas, bien por enfermedad, estrés o vejez. Y es entonces cuando aumenta las posibilidades de que este parásito se multiplique y dé los síntomas clásicos de la encephalitozoonosis: el síndrome vestibular. 

Síntomas

Normalmente el dueño del paciente que contrae la enfermedad suele llamarnos diciendo que el conejo va “torcido” y esque ¡literalmente es lo que sucede!, giran la cabeza hacia un lado y no puede moverse ni mantener el equilibrio, girando sin parar o incluso dando giros en el aire y pudiendo hacerse mucho daño a sí mismo e incluso rompiéndose su columna vertebral. Es una enfermedad que “asusta” bastante, y además tiene una mortalidad del 40%, y los que sobreviven, a veces presentan secuelas a nivel neurológico. 

Tratamiento de soporte

El tratamiento en caso de haberse contagiado la enfermedad, se basa en usar conjuntamente fenbendazol y antibiótico durante un mes y aplicar cuidados especiales al paciente: normalmente recomendamos forrar el transportin internamente con materiales blandos para que el animal no se haga daño, y en caso de que este no pueda alimentarse por sí mismo, muchas veces debe ser el dueño el que administre la comida en formato papilla hasta que el conejo se recupere.

Prevención

¿Cómo podemos evitar esta enfermedad? Haciendo un protocolo desparasitante específico para eliminar cualquier posible E.cuniculi que tengamos en el cerebelo escondido. 

En ARA Veterinaris, recomendamos aplicarlo de forma sistémica a todo conejo de cualquier edad que nunca haya recibido este tratamiento, ¡nunca es tarde para prevenirla!

Si tienes un conejo pero dudas de que se le haya aplicado un tratamiento desparasitante específico para esta enfermedad, acércate a preguntar en el centro ¡Estamos encantados de resolver vuestras dudas!