La de veces que habremos pensado en consulta “ojalá me pudieras decir qué te duele”. Y esque los veterinarios tenemos el inconveniente de que ¡nuestros pacientes no hablan!

Pero afortunadamente, nuestros amigos nos van dejando pequeñas señales para que podamos interpretar si presentan dolor a través de su expresión corporal. 

Quédate y descubre más sobre cómo interpretamos el dolor en los perros. O pasa al siguiente artículo si quieres aprender cómo interpretar el dolor en gatos si eres un amante de los felinos.

Los puntos más importantes en la interpretación del dolor en animales

  1. Aunque no hay un patrón concreto y único que nos diga si un perro está dolorido y a qué intensidad lo está, si suelen coincidir varios comportamientos que sugieren que tiene dolor, como lo son determinadas posturas, gemidos o vocalizaciones. 
  2. Por otro lado, contar con el historial médico y verificar si con el empleo de analgésicos el dolor desparece nos confirman muchas veces la presencia de ese dolor sospechado.  
  3. Un buen conocimiento de los comportamientos asociados al dolor es esencial para la evaluación de este. 
  4. Debe ser tenida en cuenta la opinión de las personas que cuidan del paciente, pues son las que mejor le conocen. 
  5. Los perros y los gatos también desarrollan expresiones faciales de dolor similares a los de las personas además de cambiar su postura y su actitud. 
  6. La escala que debe usarse para la medición del dolor debe ser lo más objetiva posible, garantizando que un mismo animal evaluado por observadores diferentes obtenga siempre la misma escala de puntuación.

Este último punto es muy importante, ya que sería muy fácil poder hacer puntuaciones diferentes de un mismo paciente en lo que a dolor se refiere, generando valoraciones subjetivas.

Por ello, se considera que la escala más válida para la valoración del dolor es la Escala de Glasgow, ya que es la única que garantiza una misma puntuación independientemente de quien mida el nivel de dolor.

Escala de Glasgow simplificada. Fuente: https://doloranimal.org/images/fdocum/escala-glasgow--abreviada-perro-y-gato---ucm.pdf

¿Cómo lo puedes hacer en casa?

Vale, ahora sabéis algo mejor cómo evaluamos los veterinarios el dolor en el perro… pero, ¿qué podéis hacer vosotros para interpretar el dolor en vuestro amigo o qué señales son importantes?

A continuación os dejamos 7 gestos que os pueden sugerir dolor en vuestro amigo. 

  1. Jadeo exagerado o respiración agitada: los animales tienden a respirar muy deprisa cuando sienten dolor, al igual que su corazón, que comienza a latir más deprisa. 
  2. Lamidos excesivos de la zona dolorida. 
  3. Reacción al tacto de la zona dolorida, ya sea sobresaltándose, aullando o llorando si se le toca esa zona o incluso volviéndose agresivo. 
  4. Aislamiento o falta de interacción con el resto de la familia. Tiene menos ganas de jugar, de acercarse a saludar y se recluye el solo en una zona de preferencia sin socializar con los demás. 
  5. Alteración del sueño, precisamente por la presencia de dolor. Puede mostrarse inquieto, o no encontrar una postura en la que se encuentra cómodo para poder dormir.  
  6. Cambios en su comportamiento o actitud, pudiendo llegar a mostrarse más irascibles o agresivos. 
  7. Temblores e incluso convulsiones si el dolor es muy agudo.

Si ves cualquiera de estos signos en tu amigo es probable que tenga dolor por infinitas causas y debes acudir a la consulta lo antes posible. 

¿Cómo tratamos el dolor en la clínica veterinaria?

Dependiendo de si es un dolor de mayor a menor intensidad, de si es neuropático, crónico, agudo, visceral, apendicular etc trataremos de una forma o de otra. 

Pero concretando qué fármacos nos ayudan a evitar el dolor podemos destacar cuatro:

  1. Antiinflamatorios no esteroideos: como el meloxicam. 
  2. Antiinflamatorios esteroideos: como la prednisona/prednisolona
  3. Los opioides, pudiendo usar mixtos o puros
  4. Anestésicos locales como la lidocaína

Pueden usarse solos o en combinación para poder paliar el dolor de forma sinérgica. 

Para vuestra tranquilidad y como conclusión final os diremos que los perros en general son animales muy expresivos y los cuidadores muchas veces intuyen sin mucho problema que su amigo está sufriendo. 

Desgraciadamente, nuestros otros amigos peludos, los gatos, no son tan expresivos y a veces tenemos más dificultad para interpretar qué les pasa a estos bigotudos. 

Si queréis conocer más sobre el dolor en perros podéis visitar la web doloranimal.org donde tenéis artículos y vídeos destacados para aprender mucho más y totalmente gratis.

Y si quieres saber más sobre el dolor animal en gatos, pasa al siguiente artículo de la newsletter.