¿Acostumbras a dar de comer a tu perro solamente una vez al día? ¿Lo haces antes o después de sacarlo a pasear? ¡Cuidado! Esta mala práctica podría llevar a tu amigo de cabeza a desarrollar un síndrome que es motivo de urgencia y además potencialmente letal: el síndrome de dilatación/torsión de estómago.

¿Qué es esto?

Esta enfermedad básicamente consiste en que el estómago comienza a llenarse de gas (dilatación) y, si no se trata a tiempo o evoluciona a más, este puede girar sobre sí mismo, arrastrando consigo el bazo y comprometiendo a vasos sanguíneos importantes que quedan congestionados y colapsados por la rotación del estómago (torsión). Esto, termina generando una bajada en el gasto cardiaco (cantidad de sangre que bombea el corazón por minuto) por existir un colapso en estos vasos, dando lugar a un importante compromiso vascular, shock e incluso la muerte del animal.

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Así lo notarás

Normalmente, el perro se muestra intranquilo y con dolor abdominal, intenta sentarse pero no puede, intenta eructar pero no puede, babea mucho y el abdomen se muestra hinchado en la porción más delantera. 

Le puede pasar si..

Podemos verlo en cualquier raza de perro, pero sí que es cierto que hay una serie de factores predisponentes tales como:

  1. Perros de raza grande/gigante: la razón de esto es porque los omentos (el tejido que sujeta al estómago para que se quede “en su sitio” en el abdomen) son mucho más laxos que en un perro pequeño. 
  2. Perros que solamente comen una vez al día: esto sobrecarga el estómago y lo inflama, si además nuestro amigo es un “comedor ansioso” muy probablemente trague aire al comer con tanta voracidad, lo cual hace aún más probable que desarrolle este síndrome. 
  3. Perros que tras sus ingestas salen a pasear: parece lógico, ya que un estómago sobrecargado al que después además le vamos a hacer “moverse” tiene más posibilidades de girarse o de moverse de su posición normal. 
  4. Perros que realizan deporte de alto rendimiento tipo agility.
Fases del tratamiento

El tratamiento en el caso de dilatación estomacal consistirá siempre en estabilizar al paciente con accesos venosos (antibióticos y antiinflamatorios), fluidoterapia y sondando al paciente para vaciar todo ese aire. Cuando el paciente esté estable y fuera de peligro, se procederá a realizar la cirugía curativa con una analítica previa. 

Si por el contrario el paciente presenta un estómago con torsión, primero debemos trocarizar el abdomen (“pinchar” el abdomen con una aguja especial) para intentar vaciar el máximo volumen de gas posible, y tras administrar el tratamiento médico intravenoso y medir una serie de valores con una analítica sanguínea que nos diga cómo de comprometido está el animal, tratar de estabilizarlo al máximo para después realizar la cirugía de urgencia.

Tanto en el caso de dilatación como de torsión de estómago se debe realizar una gastropexia. Esto consiste en recolocar los órganos en su posición anatómica, en caso de necesitar abrir estómago para terminar de vaciar el contenido gaseoso, proceder a ello y finalmente unir la pared del estómago a la pared retrocostal derecha (para dejarlo “fijado”). Con ello no evitamos futuras dilataciones, pero sí que evitamos más torsiones gástricas en el paciente.

Como evitarlo

Para evitar este síndrome simplemente debemos alimentar a nuestro perro varias veces al día y no una única toma concentrada. En el caso de tener un perro con mucha ansiedad por la comida, usar un comedero lento para evitar en la medida de lo posible la aerofagia (que trague aire) y evitar el ejercicio/actividad física después de comer.