Este mes queríamos traeros una temática nueva. Si vemos que os gusta y os interesa, el ampliaremos en los próximos meses. Vamos a hablar de las razas de perros y de la predisposición genética de los mismos a desarrollar determinadas enfermedades.

Como muchos ya sabéis, los perros de raza, por problemas de consanguinidad en las líneas parentales, tienden a sufrir más «achaques». Pero estos no son los mismos en todas las razas, sino que cada raza tiene una tendencia natural a desarrollar unas enfermedades concretas. En este artículo hablaremos de las 5 razas que más habitualmente vemos en la clínica y de las enfermedades que más riesgo tienen de sufrir.

¡Vamos!

Labrador Retriever

Esta raza se caracteriza por su carácter noble y obediente, y por sus habilidades como perro guía y de trabajo en general. Sin embargo, se sabe con certeza que esta raza tiene una marcada predisposición a desarrollar obesidad, debido a que engordan con mucha facilidad (más aún cuando están castrados, ya que su metabolismo se ralentiza). Por ello, es indispensable hacer un control de peso con frecuencia, acudir al veterinario para que evalúe su condición corporal y en caso necesario, tratar el sobrepeso, ya que éste puede conllevar consigo problemas articulares, respiratorios e incluso, aumentar el riesgo de desarrollar cáncer.

Por cierto, la otra enfermedad más destacable en los labradores, es precisamente esta misma. El mastocitoma, un tumor generalmente visible como un bulto en la piel, puede aparecer en cualquier perro de cualquier raza, pero especialmente se suele ver en algunas razas como Labrador o Golden. Este tumor, a ojos del veterinario, es conocido además como el «gran imitador» debido a que muchas veces se parece a un bulto de grasa, pero al realizar una citología, resulta ser de naturaleza maligna.

Yorkshire Terrier

Este pequeño perro de caza de origen inglés es juguetón y nervioso. Pleno de actividad y energía, este minipelut es el candidato ideal junto con el Cocker a sufrir una enfermedad cardíaca llamada degeneración valvular.

En el corazón, hay una serie de válvulas entre las diferentes cámaras de este órgano que aseguran el cierre hermético de las mismas. Cuando estas válvulas se degeneran, parte de la sangre se escapa de este cierre, generando una turbulencia de sangre que los veterinarios advertimos como soplo cardíaco. Esto es porque lo que sentimos al auscultar al paciente en lugar de ser un latido de corazón normal, es un sonido que nos recuerda un soplido. Esto a la larga, puede causar una insuficiencia cardíaca, problemas respiratorios asociados, tos (sobre todo por la noche) e incluso la muerte del animal.

Es fundamental que si el veterinario diagnostica un soplo, solicite lo antes posible la realización de una visita con un cardiólogo experto, ya que cuanto antes se diagnostique esta degeneración mitral, antes podremos frenar en la medida de lo posible su avance.

Cocker

Conocido por su fuerte carácter y personalidad, este perro originalmente de caza, además de ser uno de los más destacados en patologías cardíacas, sufren demasiada frecuencia de otitis.

Esto se debe a que sus características orejas largas y caídas, tapan el conducto auditivo, dejando que se airee menos de lo debido. Esto, es usado como ventaja por unos hongos fermentadores que forman parte de la microbiota autóctona de los oídos de los perros: las Malasezzias. Estas, normalmente no dan problemas si se encuentran en equilibrio con el resto de bacterias, pero si se encuentran en posición dominante pueden dar serios problemas de inflamación en el conducto auditivo y malestar, picor y enrojecimiento de orejas a nuestro pequeño.

Para frenarlas, inicialmente se hará un tratamiento antifúngico en forma de gotas óticas, para luego realizar un tratamiento preventivo con un limpiador especial para combatir las Malasezzies. Es importante entender que, al tratarse de una predisposición fija, es necesario establecer un tratamiento continuado con este limpiador y no abandonarlo nunca, o la otitis podría volver a aparecer.

Bulldog Francés

Estos pequeños molosos llenos de nervio inicialmente fueron creados como potentes perros de guardia en el siglo XIX, pero la deriva genética ha hecho que los cruces entre parientes hagan que su sangre sea cada vez más débil, y que su tendencia a tener enfermedades de todo tipo sea, si todavía es posible, más acentuada. Es más, si quisiéramos, podríamos hacer un único artículo sobre las enfermedades de estos pequeños e incluso nos quedaríamos cortos. Esta raza presenta problemas de alergia (tanto alimentaria como ambiental) y de todo lo que ella implica, ya que las de tipo alimentario suelen cursar con diarreas y malas digestiones y ambientales, con conjuntivitis, otitis y problemas en la piel como la dermatitis seborreica.

Además, su nariz chata le hace sufrir el llamado «síndrome del perro braquicéfalo», el cual consiste en una insuficiencia respiratoria por tener el velo del paladar demasiado largo para su corta cabeza. Hay diferentes grados de este síndrome; cuanto mayor es el grado, peor respirará nuestro animal. Hasta el punto de que, en algunas ocasiones, es necesaria la realización de una cirugía que garantice el acortamiento de este velo de paladar tan molesto. Este síndrome es compartido con otros molosos de hocico chato como el Bulldog inglés y el Carlino.

Chihuahua

Esta raza originaria de la región de su mismo nombre en México, se caracteriza por ser una de las razas de perro más pequeñas del mundo junto con el ratón de Praga entre otros. Este peludo, de marcado carácter territorial y que crea fuertes lazos con la familia que lo acoge, posee una estructura anatómica única, la cual sólo se ha descrito en una especie más: el humano. Hablamos de las fontanelas.

Las fontanelas son pequeñas estructuras de cartílago que se disponen entre los diferentes huesos de la bóveda craneana. Al nacer, estos cartílagos permiten que el cráneo del cachorro se adapte a canal del parto para facilitar su salida. Cuando crecen, estos cartílagos se osifican y desaparecen. Al igual que los humanos, estos pequeños tienden a tener partes muy difíciles, siendo necesaria la programación de la cesárea cuando se acerca el momento del parto. Generalmente las camadas suelen ser de uno o como mucho dos cachorros.

Además de tener tendencia a las distocias, los chihuahuas tienden a presentar problemas de epilepsia, ya sea por su añadida tendencia a la hipoglucemia (azúcar bajo en sangre) como todas las razas de tamaño «toy» o simplemente por la presentación de esta alteración neurológica per sé.

Esperamos que este artículo te haya hecho aprender sobre estas razas de perros. Si quieres que hagamos más artículos similares o quieres que hablemos de alguna raza concreta escríbenos al mail o deja un comentario.

Muchas gracias por leernos y.. ¡hasta pronto!