Las intoxicaciones por alimentos son una de las causas más frecuentes de vómitos y diarreas en animales de casa.

El problema va más allá cuando estos alimentos son tóxicos y peligrosos para la vida de nuestros compañeros. Pueden serlo tanto para gatos como para perros pero a veces sólo lo son para uno de ellos.

Hoy trataremos un problema que puede afectar a cualquier propietario (tanto de perros como de gatos), y que podemos evitar simplemente cuidando que nuestros pequeños no se acerquen a determinados productos. Hablamos, de posibles alimentos tóxicos para perros y gatos y la consecuencia de su intoxicación.

Cebolla

Más de una vez algún propietario nos ha comentado que en alguna ocasión especial ha preparado su mascota algún estofado con esta verdura. Es importante que sepamos que el 0.5% del peso del animal (por ejemplo, una cebolla de 160 gramos por un perro de 30kg) es más que suficiente para causar una intoxicación aguda, que se caracteriza por vómitos, dolor abdominal, apatía, depresión y mucosas muy blancas. Esto se debe a que la cebolla contiene tiosulfato, una sustancia que daña la pared de los glóbulos rojos de los perros y los gatos, haciendo que estos terminen por romperse y generar así una anemia hemolítica (hemo = sangre, lisis = rotura) que puede poner en un compromiso serio la salud de nuestra mascota. Los ajos también causan un cuadro bastante similar a el de la cebolla, así que también tenemos que evitarlos.

Uva

Todos los veterinarios alguna vez nos hemos encontrado o nos han hablado de un caso de intoxicación por uvas en fin de año. Esta fruta es altamente tóxica para el riñón de gatos y perros. No existe a día de hoy un consenso claro entre expertos sobre la dosis letal por kg de peso ni el componente exacto de la uva que genera este problema. Lo que sí se sabe es que su consumo desencadena un cuadro de vómitos, diarrea, debilidad y poliuria (hacen muy pipi) y que en un plazo de 6 horas puede generar daños irreversibles en los riñones de nuestras mascotas. Aprovechando que la Navidad está cerca, recuerda que las uvas de la suerte lo son sólo si las comemos nosotros!

Cereza

El problema en este caso en concreto no es el fruto, si no los tallos y sus semillas. Esta fruta lleva en su interior altas concentraciones de cianuro. Este compuesto actúa cortando el riego sanguíneo de aquellos órganos que se encuentran más irrigados (aquellos a los que se les destina más sangre) como el propio corazón, el cerebro, los riñones o el hígado. El cianuro en pequeñas concentraciones puede ser incluso beneficioso para determinadas enfermedades como las lactaciones por falsas gestaciones en perras o incluso como refuerzo en terapias anticancerígenas. Pero en altas dosis, puede dar serios problemas. El cuadro que causa se caracteriza por pupilas dilatadas, dificultad respiratoria, encías azules, choque e incluso la muerte.

Chocolate

Este apreciado dulce contiene un estimulante del sistema nervioso central, la teobromina, que si bien es cierto que nosotros simplemente nos «despierta» (como el café o el té, también tóxicos) en perros puede causar taquicardias y alteraciones a nivel muscular. Tan sólo 100 gramos de chocolate negro (chocolate con más de un 50% de cacao) en un perro de tamaño medio (alrededor de 15-20kg) puede generar trastornos graves e incluso la muerte.

Otros alimentos

Algunos compuestos picantes como la cayena, pueden causar diarrea y fuertes trastornos gastrointestinales en nuestras mascotas, ya que al haber acción bactericida, mata la flora intestinal de sus vísceras intestinales, dejando a éstos sin protección ni capacidad de digestión fermentativa.

Además de todos estos productos, queríamos señalar que algunos alimentos nuevos que se están incorporando al mercado recientemente como el abogado, la nuez de macadamia y la carambola (una fruta tropical) también son tóxicas para nuestras mascotas.

Es importante que los dueños sean conscientes de que si su mascota ha comido algunos de estos productos, debe llamar el veterinario inmediatamente, y en caso de que el consumo se haya producido hace menos de dos horas, inducir el vómito de la mascota. Si por el contrario ha pasado más tiempo o no lo sabemos exactamente, es recomendable hospitalizar al animal para realizarle cuidados intensivos.

En este artículo hemos puesto los alimentos que más comúnmente nos encontramos en consulta pero hay muchos más de los que podríamos hablar. Si quieres saber más o tienes dudas deja un comentario o escríbenos!